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Las 5 mentiras de la franquicia

Las 5 mentiras de la franquicia

31/01/2019

Hoy queremos ofreceros cinco tópicos que seguro que habéis oído y que son totalmente falsos. Cinco afirmaciones que por haber sido repetidas infinidad de veces no se han convertido en verdad y que seguro habéis escuchado.

1. La franquicia es muy cara

Como ya hemos comentado en alguna ocasión, es cierto que existen franquicias caras, pero ni muchísimo menos todas lo son. Para evaluar si una franquicia es cara o no, tendremos que saber que es lo que nos están ofreciendo a cambio y cuales van a ser lo márgenes que vamos a manejar en condiciones ideales.

Por lo tanto, cuando oímos eso de “montar una franquicia es caro” o “es más caro que montar mi propio negocio”, tenemos que saber que esto no es así y que el hecho de ser caro o no, nos lo indicará los servicios que recibimos a cambio de esa inversión y royalties que pagamos por comenzar y desarrollar una actividad profesional.

Además, la franquicia suele aprovechar las economías de escala y mejorar sus resultados gracias a su posición de marca a la hora de contactar con proveedores o clientes.

2. Amor por la profesión

Es habitual escuchar que para montar una franquicia tenemos que desempeñar esa profesión que deseábamos desde pequeños o aquel en el que hayamos desarrollado una parte de nuestra carrera profesional. Sin embargo, como comentábamos en el punto anterior, una parte esencial de las franquicias es la formación y es por eso que esta etapa nos permitirá formarnos y adaptarnos a nuestra nueva profesión.

3. La franquicia, el negocio perfecto

¿Existe realmente el negocio perfecto? Muchas veces los franquiciados andan buscando el negocio perfecto, como si de una fórmula matemática se tratara. Es cierto, como se suele hacer referencia, que tenemos que buscar negocios que se acerquen a nuestras habilidades y capacidades. Sin embargo, hay otras circunstancias que marcan la decisión, el negocio no es sólo lo que se ofrece a los consumidores, sino también lo que se ofrece a los empleados y socios.

4. Permisibilidad.

Muchas veces se tiende a decir que la franquicia no da permisibilidad para dirigir su negocio al franquiciado. Si bien es cierto que se marcan unas directrices que el franquiciado debe acatar, no es cierto que no exista permisibilidad. Si algo tienen claro todas las franquicias es que el dueño del negocio es el franquiciado y que, por lo tanto, este tendrá un amplio margen de actuación. El franquiciado de esta forma, no podrá darle la vuelta al negocio – si ese es el objetivo para qué se monta una franquicia- pero si que podrá aportar su granito de arena y su sello personal.

5. Capacidades y habilidades

Como decíamos anteriormente, tener un conocimiento del sector e incluso haber formado parte de él, nos hará contar con unas capacidades que sin duda podrán ayudarnos a partir de una mejor posición de inicio, pero sin embargo, estos conocimientos no son esenciales puesto que a través de la formación y gracias al apoyo de la sede central de la franquicia podremos ir adquiriendo las capacidades y habilidades.